Un gran descubrimiento
Los utilizamos para darle la medicación a mi fox terrier de 17 años. Como son blanditos y pequeños, los come superbien (a él le faltan algunos dientes). Y el sabor le apasiona, le gustan tanto que se lo come sin pensar, haya pastilla o no. De hecho cuando es la hora de tomar sus pastillas las pide él. Sin golosinas algunas de sus pastillas, las escupe por sistema.